No, las posibilidades no son infinitas.
Desear o soñar,
pero no es infinito el realizar.
Dejad toda esperanza,
todo sueño,
y adentrarse en las materias.
Del dolor, la frustración,
del no ser, del servir.
Pero ninguna máquina,
ninguna plataforma,
ni el código podrán reemplazar
lo soñado
lo noblemente construido
desde el pecho
y desde la patria.
“Errata, vago, desvivido. Las patrias no dependen de banderas ni de nombres del documento; sino de tu análisis del viento, de los espacios, de la nada pujando por la silla, por la mesa”
miércoles, 7 de octubre de 2015
sábado, 18 de julio de 2015
"(...)Esas cosas no son. Otra es mi suerte:
Las vagas horas, la memoria impura,
el abuso de la literatura
y en el confín la no gustada muerte."
(Jorge Luis Borges)
Las vagas horas, la memoria impura,
el abuso de la literatura
y en el confín la no gustada muerte."
(Jorge Luis Borges)
¿Posibilidades?
A Martina
Cada forma, color, textura, movimiento del otro lado de la puerta
serán las posibilidades:
transformar, salir, terminar, decidir, cambiar, renovar...
¿...Las posibilidades son infinitas?
En la bocacalle que se aleja, todo se presenta como lo que pudo haber sino
pero que no es:
enamorarse, caminar por un río, una noche en Alemania, las palabras exactas...
¿...Las posibilidades son infinitas?
Me he preguntado si en cada mirada perdida, en cada rostro alejado
habría alguna historia mía:
una amistad, un enemigo, un otro, un amor, un consejero, un deseo...
¿...Las posibilidades son infinitas?
Estoy en esta tarde con tantas imágenes desparramadas en las veredas, perdiéndome
que debo volver a las cosas:
el esfuerzo, esta soledad, estos cuartos de casa, la familia, las esperanzas, mis manos,
las manos que aparecen, el viento que señala que hoy hace frío y que hay que abrigarse.
Nada más.
martes, 7 de julio de 2015
Anonimato
Cuando todos duerman,
o cuando todos se reúnan ante los espejos,
o en el tronar de las multitudes,
o ante el honor, la vanidad, la gloria de algunos
(el hastío, la fatiga, esas cosas del Sujeto),
ante el correr de la Historia...
habrá un tejer anónimo,
un cantar bajito,
un pensar hacia el aire,
las palabras más hermosas,
la piedra que borró una promesa,
el trabajo sincero, hacendoso,
necesario.
Perderse,
y que nadie te encuentre,
Escribir,
y que nadie lo lea,
Mirar,
y que no sea fotografía,
Hablar,
y que sea hoy el sentido.
Quizá deba aprender todas estas cosas.
Por ahora me toca entender
(por eso dolorosamente escribo)
Espero que sea mi destino hacerlo
(y que las palabras sean simples huellas de lo que faltaba).
domingo, 29 de marzo de 2015
Ramos
En cada rostro, la Historia
En ramos alzados, el Porvenir
En cada sonrisa, el Presente
En la totalidad, la Presencia
No, a nadie le es dado comprender
la curvatura de las cosas
la transparencia de los hechos
la necesidad del dolor.
El agua que discurre,
¿cómo explicarlo?
Una nueva huella, una obra
¿cómo interpretarlas?
¿Qué nos queda? ¿Qué entregar?
¿La Historia, el Porvenir, el Presente, la Presencia?
¿Cómo dar todo esto ante tanto viento, ante tantas calles repletas?
¿Se llama todo Dolor, Cruz, Pesar, Esperanza, Fe? ¿Amor?
Ah! no conocer, sino amar
no comprender, sino acompañar,
no saber, sino caminar,
en la tierra, en el cemento, llegar a los ríos.
Y que esto sea el trabajo,
y sin la garantía de haberlo hecho bien.
Que solo sea una obra
entregada para que sea camino, huella, puente.
Un abrazo, una mano.
martes, 16 de diciembre de 2014
Quedarse
Por qué aún no me he ido?
Ya hablé de andenes, ya hablé de trenes, ya hablé.
Y estoy acá, cortando la hierba seca,
contando el curso del agua desde la orilla
El movimiento de las aguas
es sólo una promesa
Promesa quedó.
Por qué aún no me he ido?
Últimas horas, abismos desatados, manos agitadas
Sólo en expectativas, solo insistencia del tiempo
Contar el rodar es detenerlo en el código
Y eso es quedarse.
Ya hablé de andenes, ya hablé de trenes, ya hablé.
Y estoy acá, cortando la hierba seca,
contando el curso del agua desde la orilla
El movimiento de las aguas
es sólo una promesa
Promesa quedó.
Por qué aún no me he ido?
Últimas horas, abismos desatados, manos agitadas
Sólo en expectativas, solo insistencia del tiempo
Contar el rodar es detenerlo en el código
Y eso es quedarse.
jueves, 30 de octubre de 2014
Dar
Obrar
(Silencio)
Obrar
(Silencio)
Obrar
(Silencio)
Obrar
Obrar
Obrar
Obrar
Como mamà
Ocupando el mundo
Llenando las manos pidiendo
Vasijas de sonrisas, chistes, comida
Manos que reciben, el amor como lo no dicho
Pero obrado.
Quisiera como mamà
donar, donar estas manos
con la mezquindad a cuestas
Arrancarme el atesoramiento
entregar, en la lluvia, en las ciudades
¿Còmo llegar a ese honor?
Obrar y callar
Obrar y callar
Olvidarse
Contemplar las manos de mi madre
Pidiendome algo, que pueda ahora yo dar.
Es mi turno.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Dolencia
Quisiera decir todas las cosas que duelen
quisiera nombrarlas hasta que salgan
y sean carne, hueso, movimiento
tacto, color, tiempo, vida
Que aparezcan y que luego
a fuerza de nueva vida
de sangre, de humanidad
destruirlas.
Sol, luz, nuevo día
esperanza, amor,
Ahí retornará la clave
Basta, basta
la ausencia
es ausencia,
Y porque es ausencia
es literal,
aún escrita en una piedra.
No confundir decir las cosas
con la persistencia del dolor
que no existe aún siendo nombrado
quisiera nombrarlas hasta que salgan
y sean carne, hueso, movimiento
tacto, color, tiempo, vida
Que aparezcan y que luego
a fuerza de nueva vida
de sangre, de humanidad
destruirlas.
Sol, luz, nuevo día
esperanza, amor,
Ahí retornará la clave
Basta, basta
la ausencia
es ausencia,
Y porque es ausencia
es literal,
aún escrita en una piedra.
No confundir decir las cosas
con la persistencia del dolor
que no existe aún siendo nombrado
sábado, 12 de julio de 2014
Llegó a Buenos Aires y llovía,
sin historia, sin ciencia, sin analogías,
vacío, a punto de ver emerger las palabras
para decir: esas son mis primeras palabras.
Y lo serían: las primeras palabras y una ciudad
que se abría de piernas en sus avenidas
que tendía la mano en su laterales
y la palabra acompañando para señalar
eso, esto, aquello, allá, acá, si, no...
Y a medida que se homologaban direcciones
y palabras acerca de esas direcciones
se hizo el mapa, se armó el cuerpo
Y empezó a hacer frío en el deseo
de tener calor.
Y caída la soledad como una oquedad
cuando un rostro era un nombre.
La falta, la falta, y saberlo
y saberlo.
Entonces, él no había nunca llegado a Buenos Aires
era un problema de ausencia
Entonces, él nunca habia visto emerger el primer verbo
era un problema de ausencia
Entonces, no hubo la primera vez de algo
era una cuestión de este poema.
viernes, 4 de abril de 2014
Meses sin tocar poesías, meses alejado de las figuras retóricas, meses -en realidad años-de la distancia con los autores, de no citas. Siglos sin el recuerdo de la cabalidad de las palabras cuando ya nada queda.
"Gestión, Administración, Presupuestos, Aplicación, Transferencia de Tecnología, Ciencia y Sector Productivo..."
¿Qué me ha pasado? ¿Cómo he llegado al lenguaje que transforma productos y procesos en decisiones gerenciales, en operaciones estatales? ¿Cómo la pérdida del lenguaje pobre, del lenguaje que humildemente mendiga, del lenguaje que se reconoce en la ausencia, cuando ya nada queda?
A mí sí me quedan cosas: papeles en el escritorio, una agenda de trabajo, una reunión el lunes, un viaje de trabajo en un par de trabajo, una especialización...
¿A dónde está la decisión que me dio la bisagra, el pasaje de una vida como potencial poeta de cuarta a una vida de asalariado medio que aún debe reclamar categoría?
¿Con qué me he quedado, si siento que he matado a la poesía a través de la gestión?
¿Hay magia, como la que encontró Kafka en su vida anónima, simple, en estos caminos totalmente cerrados a las expresiones de la industria cultural? ¿Hay, entre tanta agenda, lugar para el vacío dicho?
¿Es que el arte es ya no decir más nada entre tanto trabajo, a tal punto que el fin de la esperanza de una poesía es el nacimiento de un poema sobre la imposibilidad de la poesía?
Por lo menos, ¿algún día podré escribir ese poema?
viernes, 10 de enero de 2014
Existir sin ser mirado
Estás mirando.
Atentamente.
Podría ser aún más atento.
Pero de nada serviría.
Ellos no mirarán
Dejarán el voyeurismo.
Nadie te mira.
La condena de un signo
desapercibido.
Como se desaperciben
las cosas sin valor.
¿Hay cosa "sin valor"?
El mundo, el hombre le ha dado valor a la última roca.
O ese es el plan
Valorar, mirar, ser mirado, tender a la mirada mutua.
Reconocernos el orgullo o el dolor entre nosotros.
¿Es posible eso?
¿Hay cosa sin valor?
Alguna arena no transitada,
una mirada alejada,
un hilo arrancado,
el pasto común,
¿qué más?
Lo que no nombro
porque "no tiene valor"
y queda mejor decir "más" para valorar.
Nadie me mira.
¿Es hora de hablar del signo sin ser signo?
Porque ser signo no implica existir
Por ende no ser nada para nadie no implica no existir
(Sí, hablo acerca del viejo cuento del árbol que cae y nadie lo ve...)
Es tiempo del gran desafío: acabar con la representación.
Y existir.
¿Es posible?
Yo creo que si...pero es una cuestión de fe y jamás de ciencia.
Click.
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