Si el aire se escala es que
se han escalado muchos cuerpos
y no han bastado tantas cimas
para caerse de una vez por todas
O siempre que se ha llegado
a la cumbre de un hombre
hemos caido a los pies
de la vanidad y el poderio.
Entonces ¿por qué este afán
de subir, elevar, la
terraza de una tarde, los
placeres del puente cruzado?
No usar los cuerpos de montañas
sino la soledad en un cuarto, el
tránsito por los jardines traseros
serán la clave del ascenso
Y de ahí, la flor que se mueve,
la ropa usada, y la duplicaciones
inexplicables serán causa
del gran movimiento de
la flor que se mueve, la
ropa usada, y las duplicaciones
inexplicables, pero
ésta vez como
palabras en el aire.
“Errata, vago, desvivido. Las patrias no dependen de banderas ni de nombres del documento; sino de tu análisis del viento, de los espacios, de la nada pujando por la silla, por la mesa”
domingo, 14 de agosto de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
Carli
Sos el punto cero, el final de la cadena interminable de hijos: peleas de niñas, herramientas de maderas de niños, naranjas robadas, mulas atacadas, familia humilde, Corrientes profundo. Llevas esas banderas con las estampas de esas imágenes petrificadas por el símbolo. Todas esas cosas se te sobresalen en cada movimiento de las manos, en cada modo de levantarse y caminar (caminas con todo el pueblo de Santo Tomé), en cada silencio humorístico porque seguramente tendrás un chiste que escuchaste frente a un fogón.
Pero así como sos el punto cero, sos el punto final de un modo de pronunciar Rodríguez. Y sos un hombre, sobre todo sos un hombre que ha sostenido las banderas, y las ha hecho flamear por las calles y la ciudad de Buenos Aires. Nosotros estamos cerca tuyo, viendo como cada domingo nos volvemos a juntar para ver todos los personajes de la épica unidos cerca tuyo, como una familia, y ayudarte con esa carga, tomando los trapos, alzando el mundo como una fruta pesada en 1966 antes de partir de Corrientes, a una nueva vida en Buenos Aires.
sábado, 16 de julio de 2011

¿Por qué hay gente que se lleva a otra gente?
¿Qué hay detrás de la conspiración de instituciones?
Las fuerzas que nos otorgan los contratos
son fuerzas que nos dan los que nos han quitado
La libertad, según un Rousseau.
¿Cuándo hay impunidad y cuando hay balanza equilibrada?
Una bandera levantada y un rostro como símbolo alcanzan
para comprender causas, dolores, a veces tan lejanos
¿Y cuando la cosa se torna cercana?
Cuando la cosa se torna cercana es cuestión de decidir
¿Siempre se decide por lo más seguro?
Se decide en base a las fuerzas y al espíritu claro, y a la cobardía, el miedo a destruirse, el miedo a romperse.
Eso, eso...el miedo a romperse.
Di tu verdad y rómpete, dice Nietzsche. Otorga la salud, la vida, la palabra y todo lo constituido por Madre Natura para decir esa certeza que tenés bien incrustada y que tiene algo de humanidad, de tiempo, de todo esto que no me alcanza ni la duda para poder comprenderla
viernes, 8 de julio de 2011

El flujo de esas sustancia que fue
agua,
uso horario,
relatividad,
dispersión,
pérdida,
la vieja noche
en que un hombre decidió
reconocer un abismo entre
una mano agitada en el andén
y un saludo del otro lado
del mapa, más alla de la hora
Todo se petrifica y se transforma
en palabra en símbolo en mitos
la valentia será el centro de una plaza
la batalla será el relato de una noche
el llanto será un cuento de Medioevo
lo populoso será el mar, la arena, la tierra.
y uno no existirá para ver esas cosas
sólo lo existido y repetido,
en las cosas que nombré, tal vez.
domingo, 26 de junio de 2011
De nadie es
Los gatos cruzando
de vereda en vereda
¿el barrio, la selva?
Nadie quizo que
sea así la vereda
por eso escribo
estas palabras
No soy el ingeniero
de la magia de las cosas
por eso pido que vengan
los vientos a indicar
que no falta nada
en las veredas
ni en las palabras
Y si el gato cruza
y cruza la cuadra
yo no debo culpar
al verbo la magia
el barrio la selva
no tienen el origen
de las palabras.
de vereda en vereda
¿el barrio, la selva?
Nadie quizo que
sea así la vereda
por eso escribo
estas palabras
No soy el ingeniero
de la magia de las cosas
por eso pido que vengan
los vientos a indicar
que no falta nada
en las veredas
ni en las palabras
Y si el gato cruza
y cruza la cuadra
yo no debo culpar
al verbo la magia
el barrio la selva
no tienen el origen
de las palabras.
domingo, 5 de junio de 2011
Quisiera

No quisiera ver al horizonte
abocado a la tarea de repetir
mis antiguos viajes de pampa
dolor, tragedia y vanidad
Quisiera romperme el lomo
escalando la palabra dada
en cada tallo, rama y brote
antes de llegar a los finales
Ver allá el fin que aguarda
la línea de abrazo abierta
a mi ignorancia de hombre
con mesa, lapiz y papel
O quizá repetir al mundo
sin antes haber intentado
reconstruir lo perdido
con goma, aire y puertas
abiertas.
domingo, 15 de mayo de 2011
Nota onírica: Ocre, parral, mesa, mantel, lambada, y la noche

La mezcla del color ocre de los muebles, los manteles de frutas, la vieja mesa de madera, el parral siempre encima de las cosas que nos congregaban, la lambada brasilera resonando allá a lo lejos, pero sobre todo las noches de fin de año. Enumerar esas cosas no bastaría para una reconstrucción fallida, para una deformación traída por lo años ya transcurridos en el mismo lugar: la casa de mis tíos que ya es la casa de toda una familia en cada domingo y domingo, y que además cada fin de año, nos congregabamos a celebrar rituales de los nuestros , a repetir conversaciones, a reir y a callar en el momento debido, a levantar las copas y comer hasta el hartazgo. Todo eso no tiene un orden y combinación exactos, no hay espacialidad que permita una maqueta de lo que tengo acá adentro, como símbolo y como nostalgia.
No es volver a aquellas epocas con tan sólo escribir unas líneas desvelado, es gritar a las calles, a los cuartos, a la misma casa de familia -que ya es otra y siempre lo será- que hay una mezcla de cosas evocadas que tienen el don de la dureza de la piedra, pero la erosión que otorgan los que vendrán para reconstruir o destruir lo levantado casi como lo hicieron con la patria y la bandera.
sábado, 14 de mayo de 2011
De no pensar en la plaza
Podríamos enumerar los montajes
que han instalado,
y nosotros narrado:
Por ejemplo
la plaza, ese recorte de verde
limitando con esas arterias
que seguramente llevarán
hacia mi casa, o a las caras
que alguna será la mia
pensando en enumerar
esos derroches nunca
pero nunca discutidos
y que son ya olvidados
por nunca ser discutidos
Es inútil enumerar
para traer el montaje
a la palabra
¿para qué?
¿para quién?
te dolerían la mano
la garganta ni hablar
y tus manos estarían
muy ocupadas en esto
de hamacarse en aquella
tarde de barrio.
que han instalado,
y nosotros narrado:
Por ejemplo
la plaza, ese recorte de verde
limitando con esas arterias
que seguramente llevarán
hacia mi casa, o a las caras
que alguna será la mia
pensando en enumerar
esos derroches nunca
pero nunca discutidos
y que son ya olvidados
por nunca ser discutidos
Es inútil enumerar
para traer el montaje
a la palabra
¿para qué?
¿para quién?
te dolerían la mano
la garganta ni hablar
y tus manos estarían
muy ocupadas en esto
de hamacarse en aquella
tarde de barrio.
jueves, 28 de abril de 2011
Alejado de la Universidad - Retomando la tierra

Nuestro gran polémico Heidegger, no habla del "ser arrojado al mundo", nos machaca con las palabras que alguna vez se desplegarán invisiblemente en papers y teorías que llegarán a nuestras manos por medio de esos apuntes que derivarán en calificaciones y en "a otra cosa mriposa",porque al tiempo que cerramos el ciclo de saber algo acerca de nuestro ser arrojado, habrán nuevas y nuevas cosas que saber porque , necesariamente las calificaciones acerca de nuestro "estado académico" se renuevan cada cuatro meses y en ese interín hay que prepararse para el hecho fundamental y numérico del fin de toda jordana.
"Al final todo termina en el número", dirá al sabiduría que viene de no sé donde. Yo tengo "dos abstractas fechas y el olvido" (Borges en uno de sus más hermosos poemas) pero cuando estoy metido en el barro de la Historia, en las aguas turbulentas del tiempo vivo (¿cómo vive el tiempo? Porque yo estoy dentro de sus entrañas y no puedo ser observador externo y científico) del número preciso que me habilitará los movimientos subsiguientes. Vivo bajo una fecha, bajo un año, bajo un mes, bajo una calificación.
¿Esto es estar arrojado al mundo? Muchos indicios me dicen eso -no voy a enumerar esos indicios porque acabaría recitando catálogos de mi vida diaria que nadie tiene la indignidad de querer leerlo;, además , uno ya aporta sus catálogos para todo lo que lee- y a pesar de que el existencialismo compacto en libros de Heidegger que se han diluido en los apuntes y yo por eso no lo puedo ver, a pesar de todo eso puedo entrar por una colectora que desemboca en esta comprensión de "hombre arrojado al mundo". Y saber eso no me diluye ni me revela las recetas para llegar a la inmortalidad. Me corrobora lo invisible.
Decir "soy un hombre arrojado al mundo" poner en fracesita , o en inteligibilidad, toda mano que soy, todo ojos que soy, toda cuadra que me transita, todo escrito que le digo.
viernes, 22 de abril de 2011
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