Pensar.
La sombra que proyecta el árbol sobre la vereda,
muchedumbres que pasan y no se percatan,
el loco que ha perdido el signo,
para ver esas cosas,
el aburrimiento
el cansancio
la fatiga
el tedio
el fin.
Y de nuevo la sombra de Nietzsche se mece sobre los tiempos:
"¿Para qué pensamos? solo para dominar."
La sentencia, el día despúés de haber perdido el mayor monumento del hombre:
Nombrar a Dios en el concepto pero buscarlo igualmente en el mundo y sus fluires.
Buscar lo infinito sin la garantía de encontrarlo.
El loco pensará -muy a su pesar- que la sombra sobre la calle no es más ínútil que el crecimiento del trigo o el movimiento de una mano en el aire. "¿Es esto filosofar: pensar que aún quedan restos de una pregunta sin garantía de ser respondida?" Y luego un resto de esperanza: "¿No es esto seguir creyendo que la base de la pregunta es una búsqueda en el mundo, una búsqueda que inútilmente tiene el nombre de Dios?"
Y entre pregunta y pregunta la sombra de la calle cambiaba de posición lentamente, el día se desplegaba sobre las muchedumbres que iban de acá para allá. El loco pensaba porque pensar es lo único que le queda: "Uno llega al mundo, y adquiere la capacidad de separarse del mundo mismo, nombrandolo en cualquier lado a cualquier hora: ahora puedo invocar un gato sobre la mesa,
o un palo borracho en medio de un jardín,
o la fila de álamos un sábado a la tarde,
o la salida de un tren hacia Patagonia,
o un mate en silencio en verano
o la lluvia sobre Avenida de Mayo."
Estas cosas conmovieron al loco, quien juntando las manos y el pecho, dejó de pensar que pensaba para ejercer la filosofía desde otro lugar: buscando en el mundo.
"¿Y no es esto aún ejecutar el nombre de Dios?"
“Errata, vago, desvivido. Las patrias no dependen de banderas ni de nombres del documento; sino de tu análisis del viento, de los espacios, de la nada pujando por la silla, por la mesa”
jueves, 21 de marzo de 2013
jueves, 21 de febrero de 2013
Argentina
País tirado en el verbo,
arrojado y vapuleado
por quienes te pisan y te recorren.
Tierra prodigiosa y vasta
de horizontes e interrupciones
de ceibos, álamos, palos borrachos
y alguna que otra fábrica con la esperanza
de menos vaca atada y más hierro liberado.
¿Por qué hablan tan mal de vos, Argentina?
Si tu nombre te da el brillo y la dignidad
Si con sólo echar un vistazo a tus vientres
siento tanto misterio, tanta magia
que ni el gaucho conjuró
Pero eso sí, no hablemos de quienes
tocan tus tierras y tus aguas,
ellos sí tiene el concepto bien
arraigado en la noche de su egoísmo.
Dicen "Argentina" y se tocan el ombligo.
Dicen país, y creen encerrarte en palabras
bien críticas y elocuentes.
Hablan de vos, escupen tus suelos
creyendo que hacer patria es escupir
y nombrarte.
No te han encontrado, Argentina,
aún no te han comprendido,
sos tan vasta y misteriosa que es un desafío
recorrerte y asombrarse
Pero hay otros, que frustrados por tu inmensidad
prefieren quedarse en la bajeza de recorrerte
solo en el nombre que los nombra.
martes, 12 de febrero de 2013
Carlitos
Me enseñàs siempre el sentido de las cosas necesarias, y las discernìs de las subsidiarias, de las falsas ilusiones. El trabajo, la transparencia, el esfuerzo, la percepciòn de los ocasos, el conteo de los dìas como modo de aceptaciòn del pasar del tiempo, tantas cosas. Me enseñàs, y me considero discìpulo tuyo, silenciosamente yo quiero imitar tu caballerosidad, tu nobleza, tu sinceridad en cada una de tus acciones. Gracias por siempre observar y hablar en el momento justo; al resto del mundo le toca el jolgorìo de màs, el chisme; a vos te toca la parte de atesorar y sonreir humildemente en silencio, cuidar desde el extremo menos visible de la mesa dominical. Sos fundamental, tìo Carli.
viernes, 11 de enero de 2013
De escritores y escribidos.
Cuando Borges sintió que la palabra ya no era un oficio de jóvenes entusiastas, sino un destino a soportar y a honrar.
Cuando escribió el texto "Límites", comprendiendo que la muerte es inevitable, pero que no menos inevitables son las escenografías que te conducen a eso que llamamos tiempo, o mejor dicho río infalible.
Eso es aceptar una cruz, el dolor , la tragedia, pero la salvaciòn con un elemento.
Aceptar esta porciòn de historia dentro de la gran Historia de Universo, aceptarla y defenderla como si fuese la obra literaria que serà escrita por otro entusiasta que luego comprenderá que eso de inventar mundos de nube y de finales ficcionales es un peso.
Cuando nos toca aceptar lo que nos tocò de porciòn de historia: la voluntad de las acciones no serà màs que una parte de esa aceptaciòn, todo lo demàs serà para creer que alguien escribe sobre nosotros en alguna parte.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Nombrar
Compredí que el rìo no està en la palabra
sino en el agua siempre cambiante.
(Gracias Heráclito)
Comprendí que nombrar las cosas
no es dominarlas, sino ambicionarlas.
La palma de la mano sólo puede
agarrar el aire, lo invisible, lo inexacto.
Y digo aire, por no decir nada,
pues en realidad, sólo nombramos.
Y nada tenemos seguro,
más que el concepto.
El río se nos escurre,
y no nos salvan poemas.
¿A dónde vamos, de dónde venimos?
Es preguntar cuàl fue el agua que me trajo
cuàl el agua que me llevarà a puerto.
Imposible saber, ahí la magia del tiempo,
que es incierto, pero es posible inventarlo
sòlo nombràndolo.
sino en el agua siempre cambiante.
(Gracias Heráclito)
Comprendí que nombrar las cosas
no es dominarlas, sino ambicionarlas.
La palma de la mano sólo puede
agarrar el aire, lo invisible, lo inexacto.
Y digo aire, por no decir nada,
pues en realidad, sólo nombramos.
Y nada tenemos seguro,
más que el concepto.
El río se nos escurre,
y no nos salvan poemas.
¿A dónde vamos, de dónde venimos?
Es preguntar cuàl fue el agua que me trajo
cuàl el agua que me llevarà a puerto.
Imposible saber, ahí la magia del tiempo,
que es incierto, pero es posible inventarlo
sòlo nombràndolo.
jueves, 13 de diciembre de 2012
Comentario al Salmo 125
Allá van los que, llenos de tragedias, de imposibilidades, de manos lastimadas, decidieron dejar sobre la tierra la ùltima semilla, el ùltimo talento. Juntando fuerzas, mirando hacia el horizonte de edificios, de patios escondidos, de bocacalles, de poblaciones derrotadas, juntando la ùltima gota de sudor dedicada al trabajo. Allà van, esos que extrañamente creyeron que la ùltima fuerza serìa la decisiva.
Entre el dolor, la miseria, la desesperanza, la tormenta que avecinaba, los obstinados han llegado a ùltimo terròn de tierra fèrtil, han dejado sus plegarias encarnadas en la semilla, en el trabajo.
Allà se van ellos, dejando lo ùltimo que tenìan, confiando en su propia muerte tal vez, o confiando en eso que todos confìan cuando dejan hacia el vacìo el resultado de sus fuerzas, de sus esperanzas.
¿Quièn no se ha lanzado al vacìo? ¿Quièn no ha abandonado su ùltima seguridad para lanzarse a una quijotada sin final predecible? Esos obstinados, que màs allà de los llantos, de los tiempos terribles, han caminado un poco màs para dejar el producto de su esperanza: la semilla que algùn dìa crecerà.
Ni el tiempo, ni las malarias les ha quitado el amor por el trabajo, por el hacer màs allà de toda adversidad.
El cantar, la alegrìa despertada en los pueblos los dìas de la cosecha quizà nos hacen olvidar que en cada una de esas maravillas de la Naturaleza, està el llanto y la valentìa de los que dejaron lo que tenìan que dejar, lo que confiaron en eso intangible, para que luego "que sea lo que sea".
Entre el dolor, la miseria, la desesperanza, la tormenta que avecinaba, los obstinados han llegado a ùltimo terròn de tierra fèrtil, han dejado sus plegarias encarnadas en la semilla, en el trabajo.
Allà se van ellos, dejando lo ùltimo que tenìan, confiando en su propia muerte tal vez, o confiando en eso que todos confìan cuando dejan hacia el vacìo el resultado de sus fuerzas, de sus esperanzas.
¿Quièn no se ha lanzado al vacìo? ¿Quièn no ha abandonado su ùltima seguridad para lanzarse a una quijotada sin final predecible? Esos obstinados, que màs allà de los llantos, de los tiempos terribles, han caminado un poco màs para dejar el producto de su esperanza: la semilla que algùn dìa crecerà.
Ni el tiempo, ni las malarias les ha quitado el amor por el trabajo, por el hacer màs allà de toda adversidad.
El cantar, la alegrìa despertada en los pueblos los dìas de la cosecha quizà nos hacen olvidar que en cada una de esas maravillas de la Naturaleza, està el llanto y la valentìa de los que dejaron lo que tenìan que dejar, lo que confiaron en eso intangible, para que luego "que sea lo que sea".
domingo, 2 de diciembre de 2012
Hacer.
"Un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus actos." (Confucio)
Cada vez más siento esa sentencia.
Cada vez más me llaman las manos, y las palabras hechas realidades.
Ese es mi mayor deseo.
Cada vez más siento esa sentencia.
Cada vez más me llaman las manos, y las palabras hechas realidades.
Ese es mi mayor deseo.
domingo, 25 de noviembre de 2012
Historia de la Siderurgia Argentina
jueves, 22 de noviembre de 2012
["Das nächste Dorf" von Franz Kafka]
Mein Großvater pflegte zu sagen: "Das Leben ist erstaunlich kurz. Jetzt in Erinnerung drängt es sich mir so zusammen, daß ich zum Beispiel kaum begreife, wie ein junger Mensch sich entschließen kann, ins nächste Dorf zu reiten, ohne zu fürchten, daß - von unglücklichen Zufällen ganz abgesehen - schon die Zeit des gewöhnlichen, glücklich ablaufenden Lebens für einen solchen Ritt bei weitem nicht hinreicht."
viernes, 5 de octubre de 2012
Una mañana.
Màs allà de la mañana sòlo encontraràs lo encontrado en otras mañanas. Sin dar cuenta de estas antiguas mañanas, la norma serà considerar èsta la primera mañana, puesto que las otras no han dejado testimonio si no es a travès de la inveciòn humana.
¿Y hay que creer en las invenciones humanas? ¿Fotos, poemas, cuentos, relatos orales?
Ahì hay espejos de la humanidad, pero no la mañana misma. Ella ha quedado fundida en èsta mañana
Arranca el ave una lògica de vuelto de oeste a este, se curva la flora hacia donde apunta la luz, se abre el aire al aire, se abrazan las corrientes para caer en el agua que ya realiza un movimiento circular. Tantas cosas que describir, tanto que retener en vano.
Se van, las cosas se van, y la metàfora del rio de Heràclito tiene una certeza que genera entre nostalgia y eternidad.
Los pueblos volveràn a alabar èsta cricularidad que sòlo serà un punto eterno. Porque la circularidad es la representaciòn de la memoria, el punto es eterno, pues la mañana es siempre la misma, el retorno de la mañana es efecto de la memoria. Los pueblos volveràn a cantar sobre el aver, la flora, el aire, el agua, la mañana y su inasibilidad.
¿Y hay que creer en las invenciones humanas? ¿Fotos, poemas, cuentos, relatos orales?
Ahì hay espejos de la humanidad, pero no la mañana misma. Ella ha quedado fundida en èsta mañana
Arranca el ave una lògica de vuelto de oeste a este, se curva la flora hacia donde apunta la luz, se abre el aire al aire, se abrazan las corrientes para caer en el agua que ya realiza un movimiento circular. Tantas cosas que describir, tanto que retener en vano.
Se van, las cosas se van, y la metàfora del rio de Heràclito tiene una certeza que genera entre nostalgia y eternidad.
Los pueblos volveràn a alabar èsta cricularidad que sòlo serà un punto eterno. Porque la circularidad es la representaciòn de la memoria, el punto es eterno, pues la mañana es siempre la misma, el retorno de la mañana es efecto de la memoria. Los pueblos volveràn a cantar sobre el aver, la flora, el aire, el agua, la mañana y su inasibilidad.
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