“Errata, vago, desvivido. Las patrias no dependen de banderas ni de nombres del documento; sino de tu análisis del viento, de los espacios, de la nada pujando por la silla, por la mesa”
sábado, 27 de enero de 2018
Donar
Algunos donan ropa
Otros donan dinero
Hay quienes donan trabajo
Muchos que donan palabras
Y hay algunos que donan
tiempo.
El tiempo, lo irrepetible
lo que no retorna a la casa
líquido, fugaz, eterno, necesario
Sí, hay quienes lo entregan
a quien necesita tiempo
Eso es un acto de amor
entregar lo que no se tendrá nunca más
Quizá donar tiempo a quien
necesita de nuestra entrega
sea un acto intangible
silencioso y anónimo
pero heroico a la vez
Donar nuestro tiempo
es una hermosa entrega
emociona, justifica
tranquiliza
Yo sé, yo siento
que en este momento
hay alguien en algún lugar
donando tiempo.
miércoles, 20 de diciembre de 2017
Manuscrito encontrado
Las cosas se hacen reales cuando se abrazan, las cosas se hacen posibles cuando se encuentran, las cosas se hacen entrañables cuando se comprenden, las cosas se hacen necesarias cuando se perdonan, las cosas se hace visibles cuando se sonríen, las cosas se hacen de este mundo cuando uno le da vida a este mundo, las cosas existen cuando no solamente se las nombra sino se las suelta, las cosas se quieren cuando se quieren las cosas.
Las cosas están ahí, aguardando –este próximo año, tal vez- sin palabras que las designen, sin formas predeterminadas, pero están ahí, afuera, en las esquinas, aguardando el encuentro exacto, clave, para que dejen de ser cosas y pasen a ser el porvenir
miércoles, 22 de noviembre de 2017
El fervor
En Berlín, en Múnich, en Frankfurt, en Núrember, en Bremen, en Ulm, en Erlangen gritan, y lloran, y el sexo se comercia, y nadie espera nada, y alguno extraña, y otro se despide, y todos olvidan.
Da vergüenza llorar, pero no da vergüenza andar por la calle como quien vigila el silencio ajeno.
Da vergüenza llorar, pero no da vergüenza detenerse en los monumentos mimetizandose con la quietud de los que se han movido en vida para luego mandar a mover rocas, metales, y alfareros.
Todo por un mango, todo por un mango.
En estas ciudades gritan y lloran.
Pero nadie lo dice.
En Argentina gritamos y lloramos y lo decimos al punto de brindar con copas el desborde del dolor.
Un dolor con forma de submarino
Un dolor con forma de Cromañón
Un dolor con forma de tragedia de Once
Un dolor con forma vertical de Norte a Sur.
Gritan y lloran,
y da vergüenza.
El colmo del desarrollo.
viernes, 20 de octubre de 2017
viernes, 13 de octubre de 2017
Intentarlo
No todo lo puedo, no todo está a mi alcance.
Me cuesta levantarme. Bostezo más de la cuenta.
Tengo miedo. Tengo miedo. Tengo mucho miedo.
Me detengo a planificar el próximo rumbo. No sé si doblar la esquina, si llegar a la próxima avenida, si adentrarme en la calle que baja al arroyo.
Porque no sé. Porque yo no sé. Porque yo no sé qué. Porque yo no sé todo.
No podré ser valiente, no me podré destacar por la fortaleza. El orgullo me tiene a maltraer.
¿Por qué decir esto?
Porque no queda nada, porque la arena es cosa del tiempo, porque el barro es cosa de Alfareros y Creadores, porque el río es lo que no vuelve. Sólo la palabra. Sólo decir esto. Sólo comunicar esto que ocurre por dentro.
¿Por dentro? Por todos lados. Se escurre en el nombre, en la mochila, ralentiza los pasos.
Decirlo es liberarlo, quitarlo, dejar de jugar con él.
Me cuesta levantarme. Bostezo más de la cuenta.
Tengo miedo. Tengo miedo. Tengo mucho miedo.
Me detengo a planificar el próximo rumbo. No sé si doblar la esquina, si llegar a la próxima avenida, si adentrarme en la calle que baja al arroyo.
Porque no sé. Porque yo no sé. Porque yo no sé qué. Porque yo no sé todo.
No podré ser valiente, no me podré destacar por la fortaleza. El orgullo me tiene a maltraer.
¿Por qué decir esto?
Porque no queda nada, porque la arena es cosa del tiempo, porque el barro es cosa de Alfareros y Creadores, porque el río es lo que no vuelve. Sólo la palabra. Sólo decir esto. Sólo comunicar esto que ocurre por dentro.
¿Por dentro? Por todos lados. Se escurre en el nombre, en la mochila, ralentiza los pasos.
Decirlo es liberarlo, quitarlo, dejar de jugar con él.
domingo, 27 de agosto de 2017
Terminar los 29
Al final de la jornada, y luego de diez años de peregrinaje, descansos, desánimos, traiciones, fidelidades, de teorizar sobre la significación de esquinas que nunca eran reales, llegaban a una esquina.
La esquina era borde, pero no calzada, ni piedra, ni asfalto. La esquina al final era arena, agua, piedras que donaban sonoridades, un sol que anunciaba la primavera, una familia reunida sobre la memoria y la realidad de un papá, que era manos, trabajo, y amor -y ahora es una ciudad entera-. Y a todo esto, estaba el Río, el Río, inabarcable y tan complementario.
Faltaban horas para comenzar un nuevo año, una jornada plagada de gramáticas del porvernir, de nuevos rumbos marcados por la Providencia y la memoria que hace una huella sobre lo transitado.
Al final de la Jornada, faltaba reírse de algo que aconteciera dentro de la tarde. Lo que avecinaba no fue nunca objeto de conversación,
jueves, 18 de mayo de 2017
Esta calle
Lo que no puede ser
Lo que nunca es
Lo que no tiene entidad
Lo desagregado, disuelto, pero
con forma de fantasma
posibilidad de las noches
tabula rasa, cuarta hoja del trébol
quinta pata, la carta robada,
el hasta luego del hasta nunca,
Oh! Lo que podría tener, ser, alcanzar
Imaginar que esta calle de mayo
no es frío, una lastimadura, una hendidura
que esta calle de mayo se llena de pueblo fervoroso
el fin de las batallas, el inicio de la bonanza, los abrazos
las plazas llenas, las patas en la fuente, la fiebre, Buenos Aires
el amor, el amor.
Pero no.
Depara el peso de los días, el querer trastocar los símbolos en hechos
el querer que los signos lleguen a las manos y a las palabras
el querer elevar a posesiones las promesas del amor.
¿Es que nada tenemos, es que no tenemos heredad?
De tanto querer, de tanto poseer deseos se oculta la calle de mayo.
Y uno está tan solo
tan solo.
Y llega el llanto, bajo la forma de lluvia
anunciada, pronosticada, esperada en los balcones,
la hierba respira, la calle se vacía, queda un ruido de la huída.
Nadie se queda bajo la lluvia en la calle,
porque nadie llora en estos días,
o nos cubrimos el dolor anunciado
en el lenguaje hecho casa de mamá.
Esta calle que se vacía, que se agota en pasos pasados
Esta calle que fue mayo y será octubre y será sangre y fervores
Esta calle que ahora se diluye en el agua, y que duele de recorrerla
Esta calle está lejos de todo ese motivo que la nombro
porque lo que nombro
es lo que no es y nunca es
(por fortuna).
Lo que nunca es
Lo que no tiene entidad
Lo desagregado, disuelto, pero
con forma de fantasma
posibilidad de las noches
tabula rasa, cuarta hoja del trébol
quinta pata, la carta robada,
el hasta luego del hasta nunca,
Oh! Lo que podría tener, ser, alcanzar
Imaginar que esta calle de mayo
no es frío, una lastimadura, una hendidura
que esta calle de mayo se llena de pueblo fervoroso
el fin de las batallas, el inicio de la bonanza, los abrazos
las plazas llenas, las patas en la fuente, la fiebre, Buenos Aires
el amor, el amor.
Pero no.
Depara el peso de los días, el querer trastocar los símbolos en hechos
el querer que los signos lleguen a las manos y a las palabras
el querer elevar a posesiones las promesas del amor.
¿Es que nada tenemos, es que no tenemos heredad?
De tanto querer, de tanto poseer deseos se oculta la calle de mayo.
Y uno está tan solo
tan solo.
Y llega el llanto, bajo la forma de lluvia
anunciada, pronosticada, esperada en los balcones,
la hierba respira, la calle se vacía, queda un ruido de la huída.
Nadie se queda bajo la lluvia en la calle,
porque nadie llora en estos días,
o nos cubrimos el dolor anunciado
en el lenguaje hecho casa de mamá.
Esta calle que se vacía, que se agota en pasos pasados
Esta calle que fue mayo y será octubre y será sangre y fervores
Esta calle que ahora se diluye en el agua, y que duele de recorrerla
Esta calle está lejos de todo ese motivo que la nombro
porque lo que nombro
es lo que no es y nunca es
(por fortuna).
domingo, 23 de abril de 2017
Atilium
Die Katz auf dem Bett, ohne zu wissen, welche Sprache ich auf sie beziehe.
Ist es notwendig, solche Sprache aufzubauen? Jenseits der Stille und aller Geräusche treffe ich ihr, und nicht dadurch, auf Spanisch oder Deutsch zu sprechen.
Immer noch bestehe ich darin, eine Sprache ausser dieser Ruhe zu beherrschen, Wörter, Sätzen, Bedeutungen und die Katz als ein Objekte dieses Lernens. Jeseits der Still gibt es keine Sprache eigentlich, sondern die Katz und seine Bitte um Essen, Umarmungen, (Liebe)
martes, 28 de marzo de 2017
lunes, 20 de marzo de 2017
Fin del verano
Es un tema de aprendizaje y disposición. Puede entrar el viento en el cuarto, pero puede que adentro aún no haya llegado el verano y aún se retengan el invierno de 2004. En un retraso de estaciones se nos pierde el despliegue del tiempo real en las cosas que están ahí.
Convivir con lo que (re)comienza en cada fecha y símbolo, jamás echarse atrás con un miedo infundado o tal vez con algo que no se dijo en 2004.
Pasan las multitudes, las calles modifican con cada obra pública o manifestación popular, caen gobiernos, llegan tiranías, primaveras populosas, risas, llantos, gritos, sangre en las esquinas.
¿Cómo superar todo acontecimiento y volver a esta mañana y asirla en su cabalidad?
Es un tema de aprendizaje y disposición. A veces uno se eleva de la angustia y la extiende con una palabra, un perdón, un reconocimiento. Y cuando todo se lleve a ese muelle que es la palma de la mano, el sentido del verano estará en el sentido clave y fundamental. Antes de la llegada del otoño y un nuevo desafío ante nuestros ánimos.
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