sábado, 16 de julio de 2011



¿Por qué hay gente que se lleva a otra gente?
¿Qué hay detrás de la conspiración de instituciones?

Las fuerzas que nos otorgan los contratos
son fuerzas que nos dan los que nos han quitado
La libertad, según un Rousseau.
¿Cuándo hay impunidad y cuando hay balanza equilibrada?
Una bandera levantada y un rostro como símbolo alcanzan
para comprender causas, dolores, a veces tan lejanos
¿Y cuando la cosa se torna cercana?
Cuando la cosa se torna cercana es cuestión de decidir
¿Siempre se decide por lo más seguro?
Se decide en base a las fuerzas y al espíritu claro, y a la cobardía, el miedo a destruirse, el miedo a romperse.

Eso, eso...el miedo a romperse.

Di tu verdad y rómpete, dice Nietzsche. Otorga la salud, la vida, la palabra y todo lo constituido por Madre Natura para decir esa certeza que tenés bien incrustada y que tiene algo de humanidad, de tiempo, de todo esto que no me alcanza ni la duda para poder comprenderla

viernes, 8 de julio de 2011




El flujo de esas sustancia que fue
agua,
uso horario,
relatividad,
dispersión,
pérdida,
la vieja noche
en que un hombre decidió
reconocer un abismo entre
una mano agitada en el andén
y un saludo del otro lado
del mapa, más alla de la hora

Todo se petrifica y se transforma
en palabra en símbolo en mitos
la valentia será el centro de una plaza
la batalla será el relato de una noche
el llanto será un cuento de Medioevo
lo populoso será el mar, la arena, la tierra.
y uno no existirá para ver esas cosas
sólo lo existido y repetido,
en las cosas que nombré, tal vez.

domingo, 26 de junio de 2011

De nadie es

Los gatos cruzando
de vereda en vereda
¿el barrio, la selva?
Nadie quizo que
sea así la vereda
por eso escribo
estas palabras

No soy el ingeniero
de la magia de las cosas
por eso pido que vengan
los vientos a indicar
que no falta nada
en las veredas
ni en las palabras

Y si el gato cruza
y cruza la cuadra
yo no debo culpar
al verbo la magia
el barrio la selva
no tienen el origen
de las palabras.

domingo, 5 de junio de 2011

Quisiera



No quisiera ver al horizonte
abocado a la tarea de repetir
mis antiguos viajes de pampa
dolor, tragedia y vanidad

Quisiera romperme el lomo
escalando la palabra dada
en cada tallo, rama y brote
antes de llegar a los finales

Ver allá el fin que aguarda
la línea de abrazo abierta
a mi ignorancia de hombre
con mesa, lapiz y papel

O quizá repetir al mundo
sin antes haber intentado
reconstruir lo perdido
con goma, aire y puertas

abiertas.

domingo, 15 de mayo de 2011

Nota onírica: Ocre, parral, mesa, mantel, lambada, y la noche



La mezcla del color ocre de los muebles, los manteles de frutas, la vieja mesa de madera, el parral siempre encima de las cosas que nos congregaban, la lambada brasilera resonando allá a lo lejos, pero sobre todo las noches de fin de año. Enumerar esas cosas no bastaría para una reconstrucción fallida, para una deformación traída por lo años ya transcurridos en el mismo lugar: la casa de mis tíos que ya es la casa de toda una familia en cada domingo y domingo, y que además cada fin de año, nos congregabamos a celebrar rituales de los nuestros , a repetir conversaciones, a reir y a callar en el momento debido, a levantar las copas y comer hasta el hartazgo. Todo eso no tiene un orden y combinación exactos, no hay espacialidad que permita una maqueta de lo que tengo acá adentro, como símbolo y como nostalgia.
No es volver a aquellas epocas con tan sólo escribir unas líneas desvelado, es gritar a las calles, a los cuartos, a la misma casa de familia -que ya es otra y siempre lo será- que hay una mezcla de cosas evocadas que tienen el don de la dureza de la piedra, pero la erosión que otorgan los que vendrán para reconstruir o destruir lo levantado casi como lo hicieron con la patria y la bandera.

sábado, 14 de mayo de 2011

De no pensar en la plaza

Podríamos enumerar los montajes
que han instalado,
y nosotros narrado:

Por ejemplo
la plaza, ese recorte de verde
limitando con esas arterias
que seguramente llevarán
hacia mi casa, o a las caras
que alguna será la mia
pensando en enumerar
esos derroches nunca
pero nunca discutidos
y que son ya olvidados
por nunca ser discutidos

Es inútil enumerar
para traer el montaje
a la palabra
¿para qué?
¿para quién?
te dolerían la mano
la garganta ni hablar
y tus manos estarían
muy ocupadas en esto
de hamacarse en aquella
tarde de barrio.

jueves, 28 de abril de 2011

Alejado de la Universidad - Retomando la tierra


Nuestro gran polémico Heidegger, no habla del "ser arrojado al mundo", nos machaca con las palabras que alguna vez se desplegarán invisiblemente en papers y teorías que llegarán a nuestras manos por medio de esos apuntes que derivarán en calificaciones y en "a otra cosa mriposa",porque al tiempo que cerramos el ciclo de saber algo acerca de nuestro ser arrojado, habrán nuevas y nuevas cosas que saber porque , necesariamente las calificaciones acerca de nuestro "estado académico" se renuevan cada cuatro meses y en ese interín hay que prepararse para el hecho fundamental y numérico del fin de toda jordana.
"Al final todo termina en el número", dirá al sabiduría que viene de no sé donde. Yo tengo "dos abstractas fechas y el olvido" (Borges en uno de sus más hermosos poemas) pero cuando estoy metido en el barro de la Historia, en las aguas turbulentas del tiempo vivo (¿cómo vive el tiempo? Porque yo estoy dentro de sus entrañas y no puedo ser observador externo y científico) del número preciso que me habilitará los movimientos subsiguientes. Vivo bajo una fecha, bajo un año, bajo un mes, bajo una calificación.

¿Esto es estar arrojado al mundo? Muchos indicios me dicen eso -no voy a enumerar esos indicios porque acabaría recitando catálogos de mi vida diaria que nadie tiene la indignidad de querer leerlo;, además , uno ya aporta sus catálogos para todo lo que lee- y a pesar de que el existencialismo compacto en libros de Heidegger que se han diluido en los apuntes y yo por eso no lo puedo ver, a pesar de todo eso puedo entrar por una colectora que desemboca en esta comprensión de "hombre arrojado al mundo". Y saber eso no me diluye ni me revela las recetas para llegar a la inmortalidad. Me corrobora lo invisible.
Decir "soy un hombre arrojado al mundo" poner en fracesita , o en inteligibilidad, toda mano que soy, todo ojos que soy, toda cuadra que me transita, todo escrito que le digo.

viernes, 22 de abril de 2011

martes, 15 de febrero de 2011

Estudiante

Ganas de decirle al mundo que se puede mezclar la cola de un banco con la risa de un loco. Cuestión en encontrar en la distancia que los separa los mecanismos de la unión: las mañanas coincidentes entre el banco y la risa, los sujetos dispuestos a ser religados, y sobre todo la ciencia de los puentes.

Porque ¿quién hubiese pensado que entre el arbol y la casa hay un camino de piedras y entre un loco y una cola de banco puedo escribir las trivialidades que tanto le hacen bien a uno?

Por eso, veo a un hombre armado llevándose a ese hombre haciendo la cola, sólo porque se rie por haberse mezclado en lo no debido.

Si me permite el señor de las leyes, voy a contarle un secreto que bien me llevará a otra institución de rehabilitados: por más que ese hombre no vuelva a unirse a las colas de banco, por más que entre el árbol y la casa no haya relaciones, alguien ya escribió las imágenes más incarcelables, y más puente que ese, cierre el culo y haga la cola.

martes, 9 de noviembre de 2010

Como queriendo darte
lo nunca dado por
estas manos que no dan
y por eso mismo la batalla
con las manos para tocar
lo que no podré tocar
porque éso sería darte
mi nombre y mi pensamiento
Entonces darlo sin
mi nombre sería imposible
y nada existiría, sólo
me confundirías
en las calles y en las caras
Y dar un cuerpo
sería no darte nada
de lo que pienso
cuando te escribo
con estas manos