viernes, 11 de enero de 2013

De escritores y escribidos.

 

Cuando Borges sintió que la palabra ya no era un oficio de jóvenes entusiastas, sino un destino a soportar y a honrar.
Cuando escribió el texto "Límites", comprendiendo que la muerte es inevitable, pero que no menos inevitables son las escenografías que te conducen a eso que llamamos tiempo, o mejor dicho río infalible.
Eso es aceptar una cruz, el dolor , la tragedia, pero la salvaciòn con un elemento.

Aceptar esta porciòn de historia dentro de la gran Historia de Universo, aceptarla y defenderla como si fuese la obra literaria que serà escrita por otro entusiasta que luego comprenderá que eso de inventar mundos de nube y de finales ficcionales es un peso.

Cuando nos toca aceptar lo que nos tocò de porciòn de historia: la voluntad de las acciones no serà màs que una parte de esa aceptaciòn, todo lo demàs serà para creer que alguien escribe sobre nosotros en alguna parte.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Nombrar

Compredí que el rìo no està en la palabra
sino en el agua siempre cambiante.

(Gracias Heráclito)

Comprendí que nombrar las cosas
no es dominarlas, sino ambicionarlas.

La palma de la mano sólo puede
agarrar el aire, lo invisible, lo inexacto.

Y digo aire, por no decir nada,
pues en realidad, sólo nombramos.

Y nada tenemos seguro,
más que el concepto.

El río se nos escurre,
y no nos salvan poemas.

¿A dónde vamos, de dónde venimos?
Es preguntar cuàl fue el agua que me trajo
cuàl el agua que me llevarà a puerto.

Imposible saber, ahí la magia del tiempo,
que es incierto, pero es posible inventarlo
sòlo nombràndolo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Comentario al Salmo 125

Allá van los que, llenos de tragedias, de imposibilidades, de manos lastimadas, decidieron dejar sobre la tierra la ùltima semilla, el ùltimo talento. Juntando fuerzas, mirando hacia el horizonte de edificios, de patios escondidos, de bocacalles, de poblaciones derrotadas, juntando la ùltima gota de sudor dedicada al trabajo. Allà van, esos que extrañamente creyeron que la ùltima fuerza serìa la decisiva.
Entre el dolor, la miseria, la desesperanza, la tormenta que avecinaba, los obstinados han llegado a ùltimo terròn de tierra fèrtil, han dejado sus plegarias encarnadas en la semilla, en el trabajo.
Allà se van ellos, dejando lo ùltimo que tenìan, confiando en su propia muerte tal vez, o confiando en eso que todos confìan cuando dejan hacia el vacìo el resultado de sus fuerzas, de sus esperanzas.
¿Quièn no se ha lanzado al vacìo? ¿Quièn no ha abandonado su ùltima seguridad para lanzarse a una quijotada sin final predecible? Esos obstinados, que màs allà de los llantos, de los tiempos terribles, han caminado un poco màs para dejar el producto de su esperanza: la semilla que algùn dìa crecerà.
Ni el tiempo, ni las malarias les ha quitado el amor por el trabajo, por el hacer màs allà de toda adversidad.
El cantar, la alegrìa despertada en los pueblos los dìas de la cosecha quizà nos hacen olvidar que en cada una de esas maravillas de la Naturaleza, està el llanto y la valentìa de los que dejaron lo que tenìan que dejar, lo que confiaron en eso intangible, para que luego "que sea lo que sea".

domingo, 2 de diciembre de 2012

Hacer.

"Un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus actos." (Confucio)


Cada vez más siento esa sentencia.
Cada vez más me llaman las manos, y las palabras hechas realidades.
Ese es mi mayor deseo.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Historia de la Siderurgia Argentina

 
"La historia del acero en la Argentina atraviesa el siglo XX, y estuvo siempre en el eje de las distintas concepciones de política económica que gobernaron el país. A veces el impulso de la siderurgia recibió apoyos, a veces fue rechazado. Por momentos, se instalaba en el núcleo estratégico vital para el crecimiento. Por momentos, daba lo mismo fabricar acero que caramelos. Su desarrollo es tan antiguo como poco conocido y está ligado a grandes nombres de nuestra historia económica. Como señala en la presentación Jorge Schvarzer: “su evolución puede verse como un espejo en el que se fueron reflejando las acciones y decisiones de los sucesivos grupos de poder político y económico que fueron dando forma a la Nación en la que hoy vivimos”. El autor, con vasta experiencia en la industria metalúrgica de argentina, de Estados Unidos y de América Latina, construye esta historia a partir del relato de los protagonistas, empresarios, profesionales, trabajadores, técnicos y familiares o descendientes de los pioneros del sector. Así, presenta un libro de gran interés, que reúne también la historia de las empresas y sus plantas fabriles, muchas desaparecidas. Los estudiosos de la transferencia de tecnología del exterior hacia el país podrán saber en detalle de qué manera las empresas pioneras lograron tal transferencia, y cómo evolucionaron hasta el día de hoy dominando los complejos procesos que nos permiten contar actualmente con acero argentino de calidad internacional."

jueves, 22 de noviembre de 2012

["Das nächste Dorf" von Franz Kafka]




Mein Großvater pflegte zu sagen: "Das Leben ist erstaunlich kurz. Jetzt in Erinnerung drängt es sich mir so zusammen, daß ich zum Beispiel kaum begreife, wie ein junger Mensch sich entschließen kann, ins nächste Dorf zu reiten, ohne zu fürchten, daß - von unglücklichen Zufällen ganz abgesehen - schon die Zeit des gewöhnlichen, glücklich ablaufenden Lebens für einen solchen Ritt bei weitem nicht hinreicht."

viernes, 5 de octubre de 2012

Una mañana.

Màs allà de la mañana sòlo encontraràs lo encontrado en otras mañanas. Sin dar cuenta de estas antiguas mañanas, la norma serà considerar èsta la primera mañana, puesto que las otras no han dejado testimonio si no es a travès de la inveciòn humana.

¿Y hay que creer en las invenciones humanas? ¿Fotos, poemas, cuentos, relatos orales?

Ahì hay espejos de la humanidad, pero no la mañana misma. Ella ha quedado fundida en èsta mañana

Arranca el ave una lògica de vuelto de oeste a este, se curva la flora hacia donde apunta la luz, se abre el aire al aire, se abrazan las corrientes para caer en el agua que ya realiza un movimiento circular. Tantas cosas que describir, tanto que retener en vano.

Se van, las cosas se van, y la metàfora del rio de Heràclito tiene una certeza que genera entre nostalgia y eternidad.

Los pueblos volveràn a alabar èsta cricularidad que sòlo serà un punto eterno. Porque la circularidad es la representaciòn de la memoria, el punto es eterno, pues la mañana es siempre la misma, el retorno de la mañana es efecto de la memoria. Los pueblos volveràn a cantar sobre el aver, la flora, el aire, el agua, la mañana y su inasibilidad.

domingo, 30 de septiembre de 2012

Los universales y su funciòn.


Toda generalizaciòn es absurda, y toda sentencia universal lleva consigo el peso de quien la pronunciò. Llevar un universal es llevar un universo como base para lo que serà hecho con las manos, con la tierra, con las palabras, con los encuentros.
Dicen por ahì que de tanto pensar, de tanto concebir abstracciones nos perdemos en una moral vacìa, en la mentira del representar lo no existente.
Pero sin embargo, ahì està el desafìo: concebir los universales como desafìos a la realidad, hacerlos fundamento de toda pràctica, de todo realizar.
Caminar por las cuadras, abrazar la circularidad de las estaciones, comprender la horizontalidad de las fechas, y tantas otras cosas, bajo la gran abstracciòn que parece perdida, pero està subyacente.

Cuando, antes de dormir, cerraràs los ojos, sentiràs el silencio universal, y sentiràs que ahì està el reencuentro con ese universal, con esa abstracciòn que se desgrana en hechos en actitudes, pero que se mantiene firme para darte el descanso y el consuelo para el porvenir, para otros dìas llenos de sentido y fundamento.

jueves, 27 de septiembre de 2012

En esta noche.

La noche intima con los objetos de la cercanía.
La oscuridad recorre los conceptos y los plasma en imágenes.
Todo se apaga, todo se recluye y solo quedan los conceptos.

La consistencia de la luz ha dado paso a la maleabilidad
del pensar y retener, del dejar escapar y volver a imaginar.

Cuento con estos conceptos de las calles, de mis viejos días,
pero sé que en dos minutos nacerán nuevas imágenes
nuevas calles, nuevos viejos días.

Me daré a la imágen como si me diera un abrazo a mi cuerpo
honrándolo con las propias imágenes que me brindo.

Mañana la luz irrumpirá en cada recodo, en cada esquina,
y las calles serán mis caminos, la experiencia,
y mis viejos días se confundirán con el presente.

Todo pensamiento vano será sólo un ejercicio nocturno

Ahora sólo me quedan estas cosas, imaginar, y esperar.

Mientras que en el mundo es de noche.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Signos

¿Qué podré darle al mundo sino signos y más signos?
La palabra es  mi carga exacta, la madera que levanto y que cuesta sostener.
Mis manos, estas manos aún no cansadas y sin embargo a veces libres de manotear al viento, de urgar en las oquedades.
Y sin embargo, hay una madera pesada que cargar y llevar hacia las inconmensurables habitaciones del tiempo futuro. Atrás hemos dejado abismos y cuartos teñidos tanto por la luz de la mañana como por las tinieblas de la noche. Atrás, digo, sólo hemos dejado lo que hoy solamente tenemos: signos y más signos del naufragio.

Lo único que quedan son estas manos y esta madera pesada que se ha de cargar hacia el porvenir, lo que aún no es signo.

Y yo me especializo en lanzar signos al aire, signos de lo perdido o de lo nunca conquistado, ¿es que mi pobreza de nunca haber abrazado al mundo sólo puede consolarse con nombrarlo, con designarlo con palabras?

¿Y quién ha conquistado al mundo, quién ha tomado al mundo y ha podido reducirlo a la palma de las manos?

A nosotros nos quedan estas cosas: nombrar, decir algo, lanzarlo al aire, como si el aire necesitara del aliento del verbo.
A mi me tocan esta madera de entregar signos que son la madera que llevan mis manos.