jueves, 16 de julio de 2020

El Espejo de Agua



En un principio tuvo miedo de nadar, de sumergirse, de saltar, de tocar una orilla. No era tiempo para tanta incertidumbre. La gota solo venía a uno cuando se insinuaba la lluvia de verano.

Esto era diferente.

Acercarse al espejo de agua, contemplarse y luego deshacerse en el extraño ritual de volar en un aire de líquido. Miedo, miedo, terror. ¿Qué es el Agua?

Conoció y quiso a varios que amaron el Mar. Lo ayudaron a acercarse a ese límite entre cuerpos sólidos y texturas que se deshacían con sólo rozarlas. La madre decía que ante el Agua debía decir: Yo puedo.

Y llegaban aquellas fotos de charcos en Cartier Bresson a sus ojos. Y su imitación luego de cada lluvia: fotos del espejo de agua en cada calle, arrabal y baldío.

La obsesión se tornada un poco trillada: Alfonsina Storni, Mar del Plata, es mar es el infinito. Cosas que uno repite.

Mejor hablar de trenes, hablar de lo que se fuga pero no se deshace. Eso era mejor.

Tardó en pensar, en entender: tuvo que llegar a Tegeler See. en Berlín, a puras lágrimas, pararse cerca del gran charco de agua para preguntar: ¿Qué debo hacer? ¿A dónde ir?

Nada salió a la superficie. Nada.

Hoy el agua retorna como queriendo decir algo. Ahora tiene un nombre, tiene un futuro:

Hidrógeno

H2



lunes, 13 de julio de 2020

Confiar


Muchas veces ando mendigando un poquito de los demás. Nos cuesta muchas veces ser dadivosos y entregar más de lo conveniente. Y aún cuando mendigue un poco de confianza, yo también entrego poco de mi confianza.

Andamos en ese juego de quién da menos y obtiene más. Andamos en eso de estar a cuestas por la traición y las imposibilidades ajenas.

Y en ese andar y mendigar nos olvidamos de aquellas cosas que están "dadas" y que siguen tan gratuitas sobrepasan todo cálculo:

Una reunión de domingo
La luz a través de las cortinas
El movimiento del viento
El silencio después de las lluvias
Tantas cosas.

En este ejercicio de mendigar, jamás ponemos en juego estas cosas.
Son las bases, son la clave.

martes, 30 de junio de 2020

Un país


Los mejores abrazos se encuentran en Argentina. Los caos de conversaciones también.
A los frustrados más queribles también se ve en este país austral.

Todos alguna vez hemos renegado de un pedazo de Patria. Y miramos al norte como quien mira al cielo despejado.

Nos detestamos entre nosotros. Nos decimos pertenecer a algo, nos decimos ser de un partido político, una ideología, una religión, un cuadro de fútbol. Y no tenemos nada

Nuestras manos y nuestro territorio está vacío.

A veces me olvido de agradecer las cosas sinceras que me he encontrado en este territorio lastimado. En la selva de la mezquindad tuve momentos de embriagarme en un oasis de generosidad.

Guille es uno de esos que me demostró que entre el fracaso y la torpeza, entre lo incorrecto y lo indeseable, se esconde la generosidad del que está solo y espera.

Espera tal vez un país que se desarrolle a base de su generosidad. Que esa sea su bandera.

El azul, el blanco y el sol crean la generosidad de darnos un día gratuito y sin ambagues.

Que eso se el reflejo de una Patria que tiene de bandera el cielo en su esplendor.

Mi querida y tan vapuleada Argentina.

Buenos Aires, 30 de junio de 2020

viernes, 29 de mayo de 2020

Esperar lo mejor



De vez en cuando hilos de palabras dejan de lado la metáfora y la metonimia para hacer del dolor algo crucial. La pena aparece como aquello repetido pero a la vez en coherencia por los tiempos que nos tocan.
Bien ahí, donde se cruzan los abandonos, con las pérdidas y los deseos frustrados.
Ahí donde un país se abre a su historia falseada y a la vez incompleta en los rostros
Ahí, ese dolor que no cesa y que uno tiene que aguantar, porque en la esquina esperan ciertas manos, y una sonrisa que de inocente te hace llorar.

Te pregunta si querés un té, si querés hablar de filosofía como solías hacer.
Te cuenta que ayer la vida se renovó, que hubo algo que tornó las cosas en otra dirección.
Te vuelve a ofrecer un té, te habla de un modo tan cálido, tan sincero. No quiere lastimarte.

Hacer cosas buenas, creer en ellas, cuidar de ellas.

Esperar lo mejor de todos y de todo.

Quisiera eso. 

Llegar a esa esquina.

Que quieran un té para mí.

Y que todo eso me motive a ser tan real, sincero y cálido como ese ser.

Entonces, cuando la metáfora y la metonimia se agotan en insistencias verbales, y cuando el dolor me hace llorar hasta desgarrarme.

Es ahí que deseo ser real. Es ahí que deseo llegar a esa esquina.
Es ahí que espero lo mejor.

jueves, 23 de abril de 2020

Eine Krise



Auch wenn die vielen Länder verschiede Sprache sprechen, auch wenn unsere Sitten ganz vielfältig sind, haben wir heutzutage ein gemeinsames Thema im Kopf: Coronavirus und wie unser Leben gerettet werden kann.
Wir betonen, dass wir auf unser Leben und auf das Leben der Mitmenschen Rücksicht nehmen, und das ist ein Motto von Nachbarn in Argentinien, Deutschland oder woanders.
Wir teilen im Moment bestimmte Gefühle und wollen gleichzeitig überleben.
Jetzt kann ich völlig verstehen, wie die Soldaten in einem Krieg überhaupt abgewarten haben: dass dieser Zustand zu Ende geht.
Und heute, wenn ich an meine Freunde aus Argentinien sowie aus Deutschland denke, glaube ich, dass wir ein tiefgrüdiges Gefühl teilen, obwohl wir durachaus nicht eine gemeinsame Sprache haben.

Wir könnte von solchen tiefgründigen Gemeinsamkeiten ausgehen, um ein ganz neue künftige Welt mitzugestalten.

domingo, 5 de abril de 2020

Quedarse adentro


Volver a lo que estaba ahí 
la ropa sin doblar, las medias rotas
los libros a medio leer e interpretar
lo que pensamos pero aún no fue fantasma.

En las calles nadie distrae
tenemos el salvoconducto
de cuerpos desfilando online
Pero nada servirá
para la puerta del placard viejo

Ahí estará los boletos de tren
y las servilletas con teléfonos
lo inconcluso adentro nuestro
lo a medio llorar

"Date vuelta, dejá el porno
y los anuncios de felicidad
algo ronda la casa
se deja nombrar mientras
más te quedás adentro"

Algo falta hacer
quizá algo a falta perder
del todo
quizá quedó por llorar cosas
de la nada
Me corrijo
Algo por hacer.

Y a más adentro
podré hacer del mundo 
una excusa y un bálsamo
un deseo y una estadía.

Habré de querer estar adentro
para salir a pasear
no a habitar 
lo que no me pertenece
a no arrugar corazones y bosques.

Quedarse adentro
es quedarse con lo que 
nos tocó siempre
es pedir prestado
cada amor
surgido en cada plaza y esquina.

Quedarse adentro 
es dejar de ocupar.



lunes, 2 de marzo de 2020

Una charla

Tenemos que hablar. Nos debemos una charla, dejando los ambagues y la excusa del silencio.
Nos merecemos un intercambio. Uno anda tan desolado con eso del soliloquio circular.
"Yo te pido, pero nunca te ofrezco" "No doy lo mejor de mi, pero te pido lo mejor de vos". Son cosas que pienso decirte.

Recordé que siempre hubo una "predisposición" para ser mejor:
-Me acuerdo de pensar en vos cada vez que en la oficina todos se iban, y yo me quedaba entre biblioratos, y una música que se repetía. Me acuerdo que rozando el lomo de esas cosas estériles como la burocracia, yo exaltaba las formas del amor
-Me acorde de vos aquellas noches de Berlin, cuando todos se fugaban en el extasis y yo aguardaba cantando la repeticion de las cosas, que alegre e ironicamete me proyectaban a un futuro con vos. Sin embargo no pude decirte algo, ofrecer algo
-Recuerdo aquella madrugada, salimos a hablar. Tegeler See, frio, los limites, el café entre ancianos, una canción nueva, el empedrado hacia la costa, los bancos desolados -llegaba otoño, y aún así nadie se abrazaba. Lloré. Lloramos. Pregunté. Pregunté fuerte, Pregunté con fuerza. Me respondiste con amor: Argentina.
Nos vinimos acá. Nos vinimos a pasar una jornada acá. Hacer cosas nuevas, bancarnos esto de inflación, desconfianza, amistades.
Cuesta
Cuesta
Es como dicen por ahí: una lucha

 A veces retornan las preguntas. Quizá deba volver a preguntarte nuevamente del mismo modo que hice, esa vez en la que realmente quise ser mejor. Por eso quizá deba volver, ahora lejos del Tegeler See a preguntarte.

Volvamos a hablar, por favor.

lunes, 10 de febrero de 2020

Lugares

Hay un lugar que elijo
Y que no encontré
Se curva en el delirio
Se proyecta entre lo rescatado
Del naufragio del éxtasis
de momentos felices
Quedan claves, signos
un lenguaje que no se olvida
Los cuerpos que tocaste
Los golpes en el pecho
Quedan sus curvas
como circunferencias
del sentir y del soñar
Esto que elijo y no aparece
se mimetiza con el deseo
y una tarde que avanza 
Mate y tiempo para pensar
Quizá solamente efectos
del desear en este pecho
son la morada de lo que
quiero y está 
acá

jueves, 23 de enero de 2020

Hay Sol

Hay sol
Y todos sacan
La alfombra de los balcones
Hay sol
Y no hay memoria
Del invierno que pasó
Hay sol
Y todos creen
Que esta mañana no pasa
Hay sol
Y no hay porqué
Prender el televisor.
No te quiero
Para compartir
Mi peor deseo.
No me quieras
Para compartir
Tu peor deseo.
Salgamos junto del amor
Que igual nos vamos a querer
Querámonos juntos,
Querámonos
Sin ese amor
Que duele al final del amor.
Querámonos juntos,
Querámonos
Quedémonos al sol, al sol...
Al sol, al sol
Que nos abriga
Antes de que duela el amor

viernes, 10 de enero de 2020

Siempre habrá


Hubo un tiempo de vino caliente, de caminatas cerca de Marienplatz, un tiempo de espera y ansiedad
Nunca la quietud engañó a la desesperación, ni las vanguardias fueron el ciclo que concluye con la expresión. Nada de lo que pueda decir me remite a un estilo o rastro, o no pretendo escuelas ni reconocimiento.
La esperanza o la incertidumbre pasaron siempre por tierras ajenas, por estar a destiempo, e irse justo cuando llegaban las mareas verdes, las muchedumbres cantando, los posibles amor. Ya no estaba.
Me arrojaron a los lugares recónditos, aquello que se olvida o no se aborda con la teoría o la prensa.
Arrojado, y cuando los ecos se apagan, le toca a uno llorar, o desesperarse por el sentimiento de inexistencia deshumanizante que se adueña de las agendas y las perspectivas.
Cuando uno cree que el tiempo de un ciclo se decreta cerrado, cuando ya nada importa, retornan rostros, voces siempre presentes aunque ofuscadas por tanta desesperación o tanto deseo infundado.
Llega a un lugar, una fecha, a una hora, a una combinación precisa y única que hace
-Que las flores siempre sean distintas
-Que los abrazos siempre son los primeros
-Que uno será siempre y no será el ser
-Que mañana las posibilidades será nuevas

Y el aroma nostálgico del Glühwein en Marienplatz vuelve con el aroma de las calles vacías en invierno. Y una Biblioteca a la que iba siempre vuelve a mi memoria, y recuerda que yo leía otras cosas que ahora son la sombra de mis intereses. Nada de lo que deseaba era la clave de lo que hoy me esperanza y me desespera.
Hay mucho más en este lugar a donde me han arrojado. Hay mucho más.