Una fecha que discurre en agua interminable.
“Errata, vago, desvivido. Las patrias no dependen de banderas ni de nombres del documento; sino de tu análisis del viento, de los espacios, de la nada pujando por la silla, por la mesa”
viernes, 5 de febrero de 2021
Algo se curva
Una fecha que discurre en agua interminable.
domingo, 17 de enero de 2021
Michael
domingo, 3 de enero de 2021
Un soplo de Vida en 2021
lunes, 14 de diciembre de 2020
Oberwiesenfeld
Quisiera que no lastime tanto el deseo (no la Esperanza).
Entiendo que no me corresponde calcular las direcciones de mi Patria.
El fluir de la sábanas en un cuarto de Buenos Aires me esperaban.
Desparramar mis cosas en Patagonia y en Llanura no son elección.
Tengo deseo de un abrazo perfecto, que cubra espalda, pecho, corazón y manos.
Pero el cansancio de esta búsqueda, me conforma con solamente dos manos, juntas.
Oberwiesenfeld, tu laberíntica y sin dirección manera de esperar el tren.
Me devuelve a la confusión originaria, a pensar en las cosas celestiales.
Sentarme en un banquito a aguardar los tiempos mejores, los abrazos totales.
Mientras, desparramo los signos de la búsqueda, los signos del deseo humano.
Quisiera que no lastime tanto (no la Esperanza),
quisiera que escribir esto no sea solo un buscar direcciones y salidas,
un encontrar destinos y descansos.
Que escribir sea solamente una Esperanza que es un Hoy
que es un "está todo bien".
lunes, 16 de noviembre de 2020
Hace tres años (Ulm)
¿Quién hubiera sostenido en el Danubio entre las dos Ulm que hoy tendría sobre mí este recuerdo de perspectivas y de amores que no fueron?
A tres años de este amor no correspondido, de estos desencuentros que hicieron de la trama una red para las figuras retóricas más vanas.
Y ese llorar por no poder plasmar en la obra el gris del fracaso a medio consumar.
Ulm y sus calles llenas de puntos de encuentros y esas citas que no se concretaron.
Ulm y una explicación de lo que podría haber sido.
Ulm y un porvenir entre pasillos de hotel, y la expulsión necesaria
Ulm y un Bariloche que aguardaba sin nada más que un dos ambientes y el arroz blanco.
Ulm, ¡quién hubiera pensado que hoy sería el elemento de un campo semántico que no se cierra!
miércoles, 28 de octubre de 2020
El año del hoy
Te aguardaba Europa, un encuentro
una distracción, absurda y clave
y la tiranía de la repetición
circular y sin año
sin vencimiento
un objetivo:
olvidar
lo que no sos, lo que no hacés, lo que no podés
irte de la memoria de tu barrio
a la esperanza de una nueva patria
(así, sin escalas)
Hasta que llegó sin avisar:
el año del hoy
Las calles se vaciaron
vos te vaciaste
todos se vaciaron
sin planes, sin esperar, y con miedo
y sin rostros
Llegó el año del hoy:
el año del cada día
del esperar en silencio
del apreciar el trayecto de la sombra
el año que se nombra cada día
el año de la frustración mundial
Te toca ahora
nombrar esto que te duele
que puja en cada mañana
algo que no es ni ayer ni mañana
es hoy.
lunes, 12 de octubre de 2020
Carlo
Carlo Acutis nació y se bautizó en el barrio de Chelsea, en el corazón de Londres. Sus padres no eran católicos practicantes, ¿de dónde le vino entonces una fe tan profunda y una unión con Dios tales que le llevaron a expresar ideas tan profundas como: “Si Dios posee nuestro corazón, poseeremos el infinito” o “Sin Él, no puedo hacer nada”.
Su niñera polaca, gran devota de Juan Pablo II, fue quien transmitió al pequeño Carlo un interés por la fe. A partir de ahí creció sin parar, llevando a su madre a apuntarse a unas clases de teología para responder a las muchas preguntas que hacía, y es que, como él decía: “Encuentra a Dios y encontrarás el sentido de tu vida”.
El niño Carlo “tiraba” de su madre para entrar en las Iglesias y “mandarle besos a Jesús”. Se enamoró del Señor: “Estar siempre unidos a Jesús, este es mi proyecto de vida”, proyecto que se fue forjando a través de los sacramentos. Pidió hacer la primera comunión a los siete años: “La Eucaristía es mi autopista para el cielo”. A partir de ahí no dejó la Misa diaria, ni de hacer un rato de adoración delante del Santísimo, ni de rezar el rosario: “Después de la Eucaristía, el Santo Rosario es el arma más potente para combatir el demonio” y también le gustaba decir que: "El Rosario es la escalera más corta para subir al Cielo".
“La tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios. La conversión no es otra cosa que desviar la mirada desde abajo hacia lo alto”. Carlo evangelizó a su familia y lo sigue haciendo desde el cielo. Antonia Salzano, madre de Carlo, comentó en una entrevista que los hermanos pequeños de Carlo, quienes nacieron cuatro años después de de la muerte de éste, están “acostumbrados a tener un hermano Santo”.
Carlo tuvo que luchar muchísimo por vencerse en las cosas pequeñas. No comer tanta Nutella por ejemplo. Su conclusión era la siguiente: “¿De qué le sirve al hombre ganar una batalla, si no es capaz de vencer sus pasiones?”. Era popular entre sus compañeros, y les hacía reír en clase, pero se dio cuenta de que podía molestar. Así que ahí también se controlaba: Según él, “la santificación no es un proceso de suma, sino de resta. Menos yo para dejar espacio a Dios”.
“La vida es un regalo porque mientras estemos en este planeta, podemos incrementar nuestro nivel de caridad. Cuanto más alto sea, más disfrutaremos de la Eterna Bienaventuranza de Dios”. Carlo hacía el esfuerzo de amar a todos los que estaban a su alrededor. Sus primeros ahorros fueron para una persona sin techo a quien veía de camino a la Iglesia. Le compro un saco de dormir. Ayudó a muchas personas sin hogar, de tal modo que el día de su funeral, la Iglesia se llenó de pobres. Se hace realidad su frase de: "Lo que verdaderamente nos hará hermosos a los ojos de Dios será sólo la forma en que lo hemos amado y cómo hemos amado a nuestros hermanos".
"Sólo los que hagan la voluntad de Dios serán verdaderamente libres". Carlo aceptó su corta enfermedad como voluntad de Dios. Fue internado en el hospital y le diagnosticaron la peor leucemia. Murió ofreciendo sus sufrimientos por el Papa y la Iglesia, según él, "¡Criticar a la Iglesia significa criticarnos a nosotros mismos! La Iglesia es dispensadora de tesoros para nuestra salvación".
Y la frase más conocida de Carlo: “Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias”. Con ella hacía alusión al deber que tenemos todos de hacer fructificar los talentos que Dios ha puesto en cada uno. Se daba cuenta que muchas personas no son ellas mismas, intentado ser como los demás.
"Nuestro Objetivo debe ser el Infinito, no el finito". Desde el infinito Carlo sigue ayudando a muchos jóvenes a encontrarse con Dios. La página web http://www.miracolieucaristici.org que comenzó cuando tan solo tenía 11 años, tiene 160 paneles con los principales milagros eucarísticos que han recorrido más de 10.000 parroquias en todo el mundo. Él quería que todos comprendieran que “La Eucaristía es lo más increíble que hay en el mundo”.
Angela Mengis Palleck
martes, 29 de septiembre de 2020
Sobre "Los Justos" de Borges
Si tuviera que elegir entre la paciencia de la noche que se acerca, aguardar tiempos mejores, las cosas gratuitas en los días en que todo lastima en el aire, salvo la cálida melodía que sale de no sé donde;
Y este modo de escribir una queja de manera estilizada, con insultos al tiempo, y con la incomodidad de esos que quieren salirse del cuerpo para ir a no se sabe dónde.
Si tuviera que elegir:
No tiraría la moneda del día, porque es una
con dos dimensiones.
Me quedaría acariciando
al gato que pasa por ahí
Miraría a quien no me mira
saludando sin esperar nada
Dejaría que el tiempo se quede
con lo mejor de mí
sin sacarme lo que puedo dar.
Y es ahí, es ahí,
donde tal vez entienda
lo que significa
Salvar al mundo
hasta que la Rosa nazca
y sea todo lo maravilloso
que pueda tener el Mundo.
martes, 8 de septiembre de 2020
Berlin
Hubo madrugadas de soledad. Divertidas a la vez, y entretenidas, porque alguien guiaba mis trabajos.
Las tareas las hacía mientras seguía practicando alemán.
Y me reía solo, cantaba, y hasta bailaba.
Dios estaba en mí, me acompañaba
O Angelitos.
O era algo dentro de mí, como espiritual, que me decía.
"No estás solo, yo estoy con vos".
Me lo decía mientras la acción transcurría, mientra ese sentimiento era Verdad.
No era solamente una Promesa, era una Realidad, porque la Paz todo lo inundaba.
Era eso Esperanza?? Era Anhelo? Era Fe??
Recuerdo ver a mis colegas llegar bien temprano, yo los recibía con una sonrisa.
Gracias a todo ese acompañamiento de madrugadas enteras, es que me sentía reconfortado.
Y podía decir "Guten Morgen" con una sonrisa, con un no sé qué de alegría.
Es un hermoso recuerdo que tengo de Berlín.
domingo, 23 de agosto de 2020
Perspectivas
No hubo tiempo de un último del ruido del metal. Se diluyó en la marea de siestas, fiestas, encuentros, conversaciones. El tiempo de cosecha se dejó de calcular. Algo del Futuro fue relato, mentira incredulidad.
Los meses y el año se tornaron en un párrafo, en una charla plagada de digresiones. Nadie sabe realmente qué es lo que pasó.
Simplemente quedó la lengua alemana como el signo del naufragio. La lengua alemana en la boca y en el pecho, dejándose perfeccionar por el dolor y un nuevo proyecto que no llega.
Que no llega.
No se si está aquí y no me pertenece.
No sé si ya es el Futuro y depende de mi nombrar las cosas.
Extraño el ruido del metal hacia la Potsdamer Platz








