domingo, 5 de agosto de 2018

Alguna forma de Amor


You got the will of a wild
A wild bird
You got the faith of a child
Before the world gets in
You got some kind of love
You got some kind of love

(Some kind)




You got the soul of a truck

On a long distance haul
You got the grace of the storm
In the desert
You got some kind of love (some kind of love)
You got some kind of love

You got some kind

You got some kind
You got some kind
You got some kind of love

You got some kind

You got some kind
You got some kind
You got some kind of love

You got some kind

You got some kind
You got…

You got some kind

You got some kind
You got some kind
You got some kind of love

You got some kind

You got some kind
You got some kind
You got some kind of love

Can't do this alone

We need you at home
There's so much to see
We know that you're strong

Can't do this alone

We need you at home
There's so much to see
We know that you're strong
Can't do this alone




miércoles, 30 de mayo de 2018

Tiempo de espera


Hubo un tiempo en que las posibilidades se asimilaban a las estrellas.
Multiplicar las posibilidades era multiplicar las elecciones
y la misma esperanza de vida.
Así hubo un tiempo donde derrochamos el agua, y los trigales nos abrumaban en su infinidad
la rosa ya no era palabra sino repeticiones, y el verde tenía la redundancia de la máquina de producir naturaleza y el color de lo maduro.
No esperábamos nada. No queríamos nada. Y todo era posibilidades.
Hasta que decidimos lastimarnos con la palabra, decidimos que Argentina sea un país acostumbrado a reojo, a la lastimadura, a la traición.
Muchos nos fuimos abrumados por la tragedia, por el olvido, por la épica, por el orgullo rasgado.
Las calles siguieron en su ajetreo. Los encuentros se siguieron dando. Las familias se siguieron reuniendo. Las marchas y contramarchas se siguieron sucediendo.
A lo lejos tal vez sea una elegia
A lo lejos tal vez sea materia para un poema

lunes, 12 de marzo de 2018

Vivir en Berlin



Nostalgia en alemán se dice "Heimweh". Heim significa "patria", y weh es "dolor". La nostalgia en alemán se podría asociar en torpes traducciones a la pérdida de la patria, a la lejanía de ese primer refugio en el mundo que el Azar de Dios nos ha dado como espacio de re-creación.
La nostalgia es aquello que fue y se añora ahora como un "pasado mejor". También con aquello que hemos perdido y no es posible recuperar. También una imposibilidad, algo que no se accede, una elegía, un verano de otra década.
La pérdida de la patria bien puede ser material, ya que la redundancia de pensar en lo perdido bien puede ser el verdugo y la clave de un nuevo día.
Un nuevo día como aquellos que veo cuando veo a lo lejos la Berlín del Alexanderplatz, o aquella de Wedding y Seestrasse. O aquella de Tagesabschluss, zum Mitnehmen und Zum Hiertrinken. La Berlín que quizá no sea patria, pero si es trinchera.
Así, como en Malvinas, en el exilio, uno podría pensar a la patria como partida o punto de encuentro final, aquellos en pleno movimiento tenían en la trinchera el refugio y descanso necesario ante tanta mishiadura, tanto desastre.
Berlín se me hace refugio, de a poquito. En su ajetreo fragmentado y lamentable, en sus hombres sentados en el U-Bahn como separados por las rutinas. En el encuentro no buscado pero ocurrido.
Berlín se me hace el ahora. Sin patria, lejos de aquellos que me abrazan siempre, lejos de todo aquello que fue proyectos y llantos y alegrías. Pero Berlín se me está convirtiendo en el Ahora.

viernes, 2 de febrero de 2018

¿Soltar o Olvidar?



A cuatro meses de mi llegada a Alemania, de mis múltiples experiencias y caminatas, y cómo late en mí el recuerdo o la espera de afectos o cosas que no llegaron de mi país. Ilusiones, sueños, deseos, esperar en vano que han sido parte de mis preocupaciones y de mis desvelos. Todo lo que deposité en expectativas y que simplemente no ocurrieron, o que uno hubiera esperado que sean de otro modo, todo eso ya no está aquí, y sin embargo aún contribuye a lo que podría ser.
Quizá ya sea hora de que cambie eso, quizá se requiera un llanto fuerte y un grito estridente, quizá se requiera de un buen descando un mate y una conexión con las circunstancias. Quizá no sea cuestión de soltar, pues soltar implica que algo se cae o algo se desprende, pero sigue ahí, ya más lejos nuestro, pero aún teniendo la actualidad o la "Presencia" que hace que todo nuestro deseo se deposite él. Soltar no mata el deseo, sino que lo convierte en nostalgia, y eso aún entristece.
La palabra sería olvidar, pues olvidar tiene la magia de algo que no acontece más en nuestro proyecto, ya no actúa en el presente, sino que desvanece en el día a día y a la vez no deja de ser algo hermoso porque cuando se lo recuerda impacta de manera hermosa en nosotros.
Olvidar tiene la hermosa contradicción de no estar más presente, pero a la vez ser rastro, marca, signo que denota la historia que hemos vivido y que a la vez traza las circunstancias del porvenir. Y ya nadie espere, ya nadie aguar, ya nadie necesita del otro. Todo se ha olvidado, solamente queda lo que distorsionadamente consideramos recuerdo y que hace bien, pues ya uno no reniega, ya uno no se desvela. Ya todo está olvidado y Perdonado

sábado, 27 de enero de 2018

Donar



Algunos donan ropa
Otros donan dinero
Hay quienes donan trabajo
Muchos que donan palabras

Y hay algunos que donan
tiempo.

El tiempo, lo irrepetible
lo que no retorna a la casa
líquido, fugaz, eterno, necesario
Sí, hay quienes lo entregan
a quien necesita tiempo

Eso es un acto de amor
entregar lo que no se tendrá nunca más

Quizá donar tiempo a quien
necesita de nuestra entrega
sea un acto intangible
silencioso y anónimo
pero heroico a la vez

Donar nuestro tiempo
es una hermosa entrega
emociona, justifica
tranquiliza

Yo sé, yo siento
que en este momento
hay alguien en algún lugar
donando tiempo.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Manuscrito encontrado




Las cosas se hacen reales cuando se abrazan, las cosas se hacen posibles cuando se encuentran, las cosas se hacen entrañables cuando se comprenden, las cosas se hacen necesarias cuando se perdonan, las cosas se hace visibles cuando se sonríen, las cosas se hacen de este mundo cuando uno le da vida a este mundo, las cosas existen cuando no solamente se las nombra sino se las suelta, las cosas se quieren cuando se quieren las cosas.
Las cosas están ahí, aguardando –este próximo año, tal vez- sin palabras que las designen, sin formas predeterminadas, pero están ahí, afuera, en las esquinas, aguardando el encuentro exacto, clave, para que dejen de ser cosas y pasen a ser el porvenir

miércoles, 22 de noviembre de 2017

El fervor



En Berlín, en Múnich, en Frankfurt, en Núrember, en Bremen, en Ulm, en Erlangen gritan, y lloran, y el sexo se comercia, y nadie espera nada, y alguno extraña, y otro se despide, y todos olvidan.
Da vergüenza llorar, pero no da vergüenza andar por la calle como quien vigila el silencio ajeno.
Da vergüenza llorar, pero no da vergüenza detenerse en los monumentos mimetizandose con la quietud de los que se han movido en vida para luego mandar a mover rocas, metales, y alfareros.
Todo por un mango, todo por un mango.
En estas ciudades gritan y lloran.
Pero nadie lo dice.
En Argentina gritamos y lloramos y lo decimos al punto de brindar con copas el desborde del dolor.
Un dolor con forma de submarino
Un dolor con forma de Cromañón
Un dolor con forma de tragedia de Once
Un dolor con forma vertical de Norte a Sur.

Gritan y lloran,
y da vergüenza.
El colmo del desarrollo.






viernes, 20 de octubre de 2017

viernes, 13 de octubre de 2017

Intentarlo

No todo lo puedo, no todo está a mi alcance.

Me cuesta levantarme. Bostezo más de la cuenta.
Tengo miedo. Tengo miedo. Tengo mucho miedo.
Me detengo a planificar el próximo rumbo. No sé si doblar la esquina, si llegar a la próxima avenida, si adentrarme en la calle que baja al arroyo.

Porque no sé. Porque yo no sé. Porque yo no sé qué. Porque yo no sé todo.

No podré ser valiente, no me podré destacar por la fortaleza. El orgullo me tiene a maltraer.

¿Por qué decir esto?

Porque no queda nada, porque la arena es cosa del tiempo, porque el barro es cosa de Alfareros y Creadores, porque el río es lo que no vuelve. Sólo la palabra. Sólo decir esto. Sólo comunicar esto que ocurre por dentro.

¿Por dentro? Por todos lados. Se escurre en el nombre, en la mochila, ralentiza los pasos.

Decirlo es liberarlo, quitarlo, dejar de jugar con él.


domingo, 27 de agosto de 2017

Terminar los 29


Al final de la jornada, y luego de diez años de peregrinaje, descansos, desánimos, traiciones, fidelidades, de teorizar sobre la significación de esquinas que nunca eran reales, llegaban a una esquina.
La esquina era borde, pero no calzada, ni piedra, ni asfalto. La esquina al final era arena, agua, piedras que donaban sonoridades, un sol que anunciaba la primavera, una familia reunida sobre la memoria y la realidad de un papá, que era manos, trabajo, y amor -y ahora es una ciudad entera-. Y a todo esto, estaba el Río, el Río, inabarcable y tan complementario.
Faltaban horas para comenzar un nuevo año, una jornada plagada de gramáticas del porvernir, de nuevos rumbos marcados por la Providencia y la memoria que hace una huella sobre lo transitado.
Al final de la Jornada, faltaba reírse de algo que aconteciera dentro de la tarde. Lo que avecinaba no fue nunca objeto de conversación,